Emprendedores solidarios le hacen frente al coronavirus

En medio de la pandemia del Coronavirus, un profesor y un egresado del CUP no dudaron en aportar su “granito de arena”. Ricardo Barrio, docente de Fundamentos de Programación, y Diego Villa, Licenciado en Comunicación Social, decidieron juntarse y llevar a cabo un proyecto solidario.

“Mi amigo Diego tiene un emprendimiento de impresiones 3D y, como yo estoy en el rubro ya que soy director de la Carrera de Impresiones 3D del IES, me invitó a completar un pedido de máscaras protectoras para donar”, dijo Ricardo.
Empecé a involucrarme con la herramienta el año pasado, cuando decidí comprarme una impresora. Mi conocimiento sobre el tema era nulo; fui aprendiendo de a poco a través de Ricardo -mi referencia en cuanto al rubro en Córdoba-, tutoriales, páginas especializadas y eventos”, contó Diego.
Y agregó que la iniciativa solidaria “surgió a partir de enterarse por las noticias que estaban formándose grupos para imprimir máscaras”. “Buscando información sobre grupos en Córdoba, me topé con la Cámara Argentina de Impresión 3D. Esta Institución armó un portal donde uno se postula de acuerdo a lo que puede aportar. Vi que había una demanda muy grande, me anoté y lo convoqué a Ricardo”, expresó.
“El material que estamos utilizando se llama PLA y el proceso de impresión es el de Fused Deposition Modelling -FDM-, una técnica que consiste en depositar capas planas de material fundido superpuestas entre sí para conseguir un objeto con volumen. Luego, a las máscaras se les pone una placa de acetato o una radiografía y un elástico para ajustar. Los marcos de los protectores tardan entre 45 minutos y una hora y media en imprimirse, dependiendo de la máquina que se utilice y el modelo que se haga”, explicó Ricardo.

Los emprendedores empezaron trabajando para un centro de cuidados paliativos. “Nos comunicamos con el director, Dr. Hernan Carranza, quien nos iba diciendo la cantidad de protectores que iban necesitando. La primera vez le entregamos 20 aproxiapromadamente y en la segunda, 10”, detalló Diego.
A pesar de que el Ministerio de Salud y diferentes instituciones del país están ayudando en los gastos a quienes están imprimiendo recursos en 3D para combatir la enfermedad, el trabajo que realizan es totalmente “a pulmón”, ya que “los insumos son propios”.
En este momento, están a la espera de que desde el centro de cuidados paliativos les hagan más pedidos. Mientras tanto continúan respondiendo otras solicitudes.
“A medida que surjan pedidos para el área de salud y seguridad vamos a seguir fabricando de manera gratuita”, resaltó Ricardo.

“Es una satisfacción poder dar una mano en este momento tan difícil. En esta cuarentena, uno por momentos se siente poco útil, sin saber en qué aprovechar todo el tiempo que disponemos en la casa; usarlo para un fin benéfico te alegra el corazón. Poner a disposición nuestro tiempo y herramientas es la mejor manera de colaborar sin salir de casa”, concluyó Diego.
Por Micaela Maniás